Texxcoco

texxcoco-interior

Tras su sonado paso por los festivales Fuzzville y Monkey Week, un inevitable traslado a Madrid y el consiguiente fichaje con Subterfuge, el combo canario ha logrado, en apenas dos años, situarse en el pico del iceberg que corona la nueva ola del neo punk garajero y saltarín. Como un chasquido eléctrico, así suena Texxcoco, auténticos herederos del latido irreverente que pregonaban los Devo proto adolescentes. Lo de Adriana Moscoso, Joshua Delgado, Cristian Muñoz y Héctor Pérez no esconde trampa ni cartón: su fórmula es una mixtura de ruido y color, angst generacional, derrapes en bicicleta, litros de cerveza derramada e incitación a la fiesta, presupuestos estéticos y aspiracionales que entronca con las viejas bandas de surf instrumental, el pub rock más alocado y la new wave pasada por el filtro de The Rezillos. Ellos hablan de grunge caótico, pero lo de este cuarteto dista mucho de aquel sentimiento nihilista de los noventa. Porque aquí hay mandanga, movida de la buena, fiestas togas y concursos de camisetas mojadas; un cúmulo de no tan buenos propósitos que tras un EP y un single editados con Clifford Records, toma forma de dedo en el ojo con el flamante single, ‘Luciferando’, ya con Subterfuge, un corte que surgió apuntando claramente a hit de la temporada. Luego llegaría ‘The Other’ (segundo capítulo de su adictivo nuevo álbum ‘Disorder’, editado hace poco), pero fue la polémica que arrastró el vídeo de ‘Velvet Love’ (retirado temporalmente por el canal Youtube) lo que acabó de colocar a Texxcoco en primera línea de bandas incipientes de nuestro país. Como The Breeders pero con un chute de Jägermeister en vena.

TAGS: Rock, pop, grunge, noise pop.

Te gustarán: Si sigues creyendo que el rock de tradición noventera puede seguir sonando fresco.

 

También te gustarán